dilluns, 3 de setembre de 2012

La depresión posparto está vinculada a la violencia doméstica.


Las madres con depresión posparto tienen más probabilidades de estar en una relación violenta que las madres sin depresión y las nuevas madres con relaciones de abuso tienen más probabilidades de sufrir depresión posparto, según una nueva encuesta realizada en mujeres con lactantes.
La Dra. Linda Chaudron, profesora de psiquiatría en el University of Rochester Medical Center, quien no colaboró en este estudio, dijo: «Creo intuitiva y clínicamente que no es sorprendente que hubiese una imbricación entre la depresión y la violencia por parejas íntimas».
Los resultados proporcionan a los profesionales clínicos guía para la detección de mujeres que muestran signos de depresión posparto o una relación de violencia.
El Dr. Barry Solomon, profesor de pediatría en el John's Hopkins Children's Center, y autor principal del estudio, dijo: «Este es un gran mensaje que queremos enviar, que si los pediatras han comenzado la detección tal vez de uno de estos dos problemas y detectan uno de ellos, debieran efectuar la detección del otro».
Las investigaciones previas sobre la imbricación de la depresión posparto y la violencia doméstica típicamente han provenido de investigadores que se enfocan en la salud de las madres.
Sin embargo, en años recientes, los pediatras han adoptado cada vez más el procedimiento de efectuar detección de la depresión posparto y la violencia doméstica en las madres.
El Dr. Solomon dijo a Reuters Health: «Esto se debe a los datos crecientes que indican que la depresión o la relación violenta de las madres tienen efectos negativos sobre los niños».
El Dr. Solomon y sus colaboradores aprovecharon la ventaja de las consultas frecuentes de las nuevas madres y sus lactantes al pediatra para explorar con cuánta frecuencia se presentan simultáneamente la violencia en el hogar y la depresión.
En febrero de 2008, comenzaron la detección de madres con niños menores de 6 meses de edad que acudían a su clínica para exámenes de reconocimiento del lactante sano.
La mayoría de las mujeres eran estadounidenses de origen africano y casi una tercera parte de ellas adolescentes.
De las encuestas que llenaron las madres, el equipo de investigación descubrió que una de cada cuatro de las madres parecía tener depresión posparto y una de cada 14 estaban en una relación violenta.
Las madres que resultaron positivas para la violencia doméstica en la detección tenían el doble de probabilidades de tener depresión posparto.
Más de 50% de las mujeres en relaciones violentas también resultaron positivas en la detección de depresión, en comparación con 22% de las madres que no estaban en relaciones violentas.
Así mismo, las mujeres con depresión posparto tenían cuatro veces más posibilidades de también resultar positivas en la detección de violencia en el domicilio.
Cuatro por ciento de las mujeres sin depresión y 16% de las mujeres con depresión estaban en relaciones violentas.
El estudio no determinó si una era causa de la otra. La Dra. Chaudron dijo que podría ocurrir de las dos maneras.
Dijo a Reuters Health: «Si estas deprimido no tan fácilmente puedes salir de una situación violenta y si estás en una relación violenta caminas sobre arenas movedizas y te puedes llegar a deprimir».
El estudio, publicado recientemente en un artículo de la versión en línea de Journal of Pediatrics, también reveló que las madres con depresión posparto tenían más probabilidades de llevar a sus niños al servicio de urgencias con más frecuencia.
No está claro por qué, pero la Dra. Chaudron conjeturó que tal vez las madres deprimidas tengan más ansiedad, lo cual podría llevarlas al servicio de urgencias.
La Dra. Chaudron dijo que le complace saber que los pediatras están haciendo todo lo posible por estudiar y adoptar una postura de iniciativa con respecto a los problemas centrados en la madre.
El Dr. Solomon dijo: «Creo que el centro de la atención todavía está en la salud y el desarrollo del bienestar del niño, pero ahora sabemos que las madres que pasan a través de dificultades emocionales importantes y violencia en el hogar afectan a los niños. Afecta a los cuidados que les podemos brindar y a su propio desarrollo emocional».
La dificultad de lograr que un mayor número de pediatras efectúe detección sistemática de la depresión posparto y la violencia doméstica es qué hacer si una madre necesita ayuda.
El Dr. Solomon dijo que los pediatras necesitan apoyo de los psiquiatras y los servicios sociales de adultos para que puedan ofrecer recursos si sospechan que las madres necesitan de ellos.
Su clínica ha incorporado los servicios de personal de trabajo social de tiempo completo para trabajar con las madres en el lugar de los hechos, por ejemplo.
En los consultorios que no cuentan con tales recursos, «tienen que tratar de llegar a sus colegas de salud materna». Dijo, «No podemos esperar que los pediatras efectúen detección de la violencia de pareja íntima o la depresión posparto sin proporcionarles recursos y conexiones».

Referencias: SOURCE: http://bit.ly/GWu3Nc
J Pediatr 2012.