dilluns, 3 de setembre de 2012

Promover una salud mental positiva para prevenir el suicidio


Fernando Márquez Gallego, Jefe del servicio del Programa de Salud Mental de la Consejería de Sanidad de Galicia y codirector de los cursos de psicoterapia dinámica de la Universidad de Santiago apunta que es muy importante promover una salud mental positiva para prevenir el suicidio.
Sobre el hecho de que el suicidio siga siendo un tema tabú este experto indicó que se debe a que enfrentarse a la idea de la muerte es algo difícil, incluso cuando se trata de un fallecimiento por causas naturales, y pensar que alguien se puede querer quitar la vida causa cierta inquietud. En segundo lugar, debido a una cuestión de índole cultural: en el sur de Europa las creencias religiosas predominantes siempre lo han considerado una conducta muy negativa.
La mayoría de los casos de suicidio consumado se dan entre las personas mayores, en torno a la edad de jubilación, sobre los 65 y 70 años. Esto se puede deber a múltiples factores, entre los que destacan las enfermedades terminales o crónicas, las pérdidas humanas y la soledad; todos pueden ir unidos a trastornos psicóticos y a consumo de alcohol.
En el caso de los jóvenes al gozar de una buena salud física, el suicidio se convierte en la segunda o tercera causa de muerte, por detrás de los accidentes. Hay que tener en cuenta que este sector de la población sí encabeza las tentativas de suicidio, y que, aunque la ayuda psicológica puede solucionar la problemática, estas personas se convierten en un grupo de riesgo para el futuro.
En cuanto a géneros los hombres se suicidan más que las mujeres. Es difícil saber el porqué. Puede ser porque en edades adultas el consumo de alcohol es más elevado en los varones y quizás por su menor capacidad de enfrentarse a situaciones adversas. Sin embargo, las mujeres los aventajan a ellos en tentativas.
En los países que tienen un nivel de vida muy bajo el instinto de supervivencia ocupa el día a día, no hay tiempo para plantearse nada más; en cambio, en los países ricos, la gente tiene sus necesidades básicas cubiertas y se empieza a formular cuestiones de carácter existencial.
Respecto a los trastorno mentales comos depresiones y trastornos bipolares, Márquez indicó que el incremento de la ansiedad que acompaña a los episodios con trastorno bipolar puede afectar al sueño. Si una noche en vela ya es angustiosa para una persona sin ningún tipo de problema mental, para alguien que se encuentra deprimido puede suponer un gran sufrimiento.