divendres, 2 de novembre de 2012

Síntomas de trastornos de ansiedad en niños y adolescentes: Diferencias en función de la edad y el sexo en una muestra comunitaria

Los síntomas de ansiedad en la infancia y adolescencia constituyen un importante factor de riesgo para el desarrollo de los trastornos de ansiedad en etapas evolutivas posteriores. Este estudio examina la frecuencia y características de los síntomas de los principales trastornos de ansiedad en niños y adolescentes empleando una medida de autoinforme basada en las categorías diagnósticas del manual de la APA.


Orgilés, Mireia; Méndez, Xavier; Espada, José Pedro; Carballo, Jose Luis; Piqueras, José Antonio
Publicado en Rev Psiquiatr Salud Ment. 2012;05:115-20. - vol.05 núm 02



Introducción
Los síntomas de ansiedad en la infancia y adolescencia constituyen un importante factor de riesgo para el desarrollo de los trastornos de ansiedad en etapas evolutivas posteriores. Este estudio examina la frecuencia y características de los síntomas de los principales trastornos de ansiedad en niños y adolescentes empleando una medida de autoinforme basada en las categorías diagnósticas del manual de la APA.

Material y métodos
Se trata de un estudio transversal no intervencionista. Participaron 2.522 niños y adolescentes de 8 a 17 años (49% varones), reclutados de diversos colegios de la provincia de Alicante, que completaron la Escala de Ansiedad Infantil de Spence.

Resultados
La puntuación media obtenida en la escala (rango: 0-114) fue 25,15 (DT=13,54). El 26,41% de los niños y adolescentes mostraron puntuaciones elevadas en cualquier trastorno de ansiedad. Los síntomas de ansiedad por separación son los más frecuentes en la muestra (5,5%), seguidos por los miedos físicos (5,1%). Las niñas puntúan significativamente más alto en todos los trastornos (p<,001), excepto en el trastorno obsesivo-compulsivo. Se hallaron diferencias en función de la edad en todos los trastornos, excepto en los miedos físicos, pero los tamaños del efecto fueron medios únicamente en la ansiedad por separación, que desciende con la edad, y en la ansiedad generalizada, mayor en los adolescentes que en los niños.

Conclusiones
Se destaca la importancia de que, desde el ámbito de salud mental, se lleve a cabo una detección temprana de los síntomas de ansiedad en los niños a partir de 8 años para facilitar la intervención y evitar el desarrollo posterior de los trastornos de ansiedad


Discusión
El objetivo del presente estudio era examinar las características de los síntomas de los principales trastornos de ansiedad en una muestra amplia de niños y adolescentes con edades comprendidas entre 8 y 17 años. Los resultados del estudio muestran que los síntomas del trastorno de ansiedad por separación son los más frecuentes, seguidos por los síntomas de miedos físicos. Dichos hallazgos coinciden con los resultados de estudios previos que ponen de manifiesto que la ansiedad por separación, junto a las fobias específicas, es el trastorno de ansiedad más frecuente en población infanto-juvenil2. Nuestro estudio informa además de la frecuencia de los síntomas de otros trastornos de ansiedad menos estudiados en niños y adolescentes españoles, como la ansiedad generalizada o el trastorno de pánico, este último el de menor prevalencia junto con la fobia social. El porcentaje de niños y adolescentes con puntuaciones altas en cualquier trastorno de ansiedad es mayor en nuestro estudio en comparación con trabajos previos2, 3, 4, 5. La mayor prevalencia encontrada podría deberse a que el presente estudio examina síntomas de trastornos de ansiedad y no trastornos diagnosticados.
Respecto a las diferencias en función del sexo, las niñas manifiestan más ansiedad que los niños en todos los trastornos, excepto en el trastorno obsesivo-compulsivo. Numerosos trabajos a nivel internacional17, 18 afirman que los trastornos de ansiedad son más frecuentes en el sexo femenino, lo cual coincide con los hallazgos de nuestro estudio. La ausencia de diferencias significativas en los síntomas del trastorno obsesivo-compulsivo en función del sexo coincide con los resultados de estudios previos en los que niños y niñas no difieren en el porcentaje que manifiesta los síntomas de dicho trastorno19.
Los resultados indican que a más edad menos síntomas de ansiedad por separación, de trastorno obsesivo-compulsivo y de pánico, pero más manifestaciones de fobia social y de ansiedad generalizada. Los tamaños del efecto sugieren además que es en los síntomas de ansiedad por separación y de ansiedad generalizada donde las diferencias en función de la edad son mayores, en comparación con los otros trastornos examinados. Que los síntomas de ansiedad por separación disminuyen con la edad es un hallazgo común en estudios previos6, y se explica debido a que se considera un miedo evolutivo que tiende a desaparecer conforme el niño madura, pero que puede constituir un trastorno de ansiedad propio de la infancia con inicio antes de los 18 años. A pesar de que estudios previos indican que el riesgo de padecer un trastorno obsesivo-compulsivo y un trastorno de pánico se incrementa con la edad20, 21, en nuestro trabajo la prevalencia es menor conforme aumenta la edad del niño, aunque el tamaño del efecto indica diferencias muy pequeñas. La discrepancia de los resultados con los hallazgos previos podría deberse a que en nuestro estudio se empleó una medida de autoinforme que evalúa síntomas elevados de ansiedad en muestra comunitaria pero no trastornos clínicos. Respecto a los síntomas del trastorno obsesivo-compulsivo, estudios anteriores indican que los rituales y manías son frecuentes en los niños pequeños22, por lo que estos podrían haber considerado dichos rituales como manifestaciones excesivas, obteniendo de ese modo puntuaciones mayores que los adolescentes. La mayor puntuación alcanzada en fobia social y ansiedad generalizada a mayor edad coincide con la literatura científica existente que indica que tanto los miedos sociales como las preocupaciones excesivas propias del trastorno de ansiedad generalizada suelen aparecer a partir de la preadolescencia23, 24. Por último, los miedos físicos en los participantes de nuestro estudio se mantienen con la edad, en consistencia con los datos de la literatura que indican que los miedos y fobias que ocurren en la edad adulta podrían derivar de miedos intensos que aparecen en la infancia o adolescencia25.
El presente estudio presenta ciertas limitaciones y fortalezas. La principal limitación es que la información se recogió mediante el informe de los niños y adolescentes y no se obtuvieron medidas de la ansiedad a través de los padres. A pesar de la conveniencia de haber incluido en la evaluación a más de un informador, dado el componente subjetivo de malestar de los trastornos de ansiedad, la evaluación llevada a cabo por los propios sujetos se consideró una opción adecuada. Como fortaleza del estudio destacamos que se actualiza la información sobre la frecuencia y características de los síntomas de los trastornos de ansiedad en una muestra comunitaria infanto-juvenil, en base a la clasificación del manual de la APA, lo que permite conocer con mayor detalle determinados trastornos de ansiedad poco estudiados con niños y adolescentes españoles. El mayor conocimiento de dichos síntomas facilita su detección e intervención temprana por parte de los profesionales de salud mental, previniendo que dichas manifestaciones subclínicas constituyan en etapas evolutivas posteriores trastornos de ansiedad clínicos.FinanciaciónEsta investigación fue financiada por un proyecto Bancaja-UMH y un proyecto del Plan Nacional de Investigación Científica, Desarrollo e Innovación Tecnológica (EDU2008-05060).

Autor para correspondencia. morgiles@umh.es


Orgilés, Mireiaa; Méndez, Xavierb; Espada, José Pedroa; Carballo, Jose Luisa; Piqueras, José Antonioa
aDepartamento de Psicología de la Salud, Universidad Miguel Hernández, Elche, Alicante, España
bDepartamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico, Universidad de Murcia, Murcia, España

Artículo original